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Es sorprendente lo mucho que ha ocurrido durante los últimos 10 años. Desde que Wilson Kipsang se puso sus Adidas AdiZero Adios Boost y estableció un récord mundial en las calles de Berlín en el 2013, el calzado para correr tal y como lo conocemos ha sufrido una gran transformación. Pero ¿qué ha pasado exactamente con las zapatillas para correr? Para responder a esa pregunta hemos comparado una Adidas AdiZero Adios Boost contra una zapatilla superior, contemporánea y moderna, la Adidas Adizero Adios Pro 3.
Ambas zapatillas están diseñadas para batir récords mundiales, pero el tiempo ha significado mucho en la filosofía de diseño de los dos modelos.
Para mayor facilidad, a partir de ahora me referiré a las zapatillas como Adios Boost y Pro 3, respectivamente.
Parte superior
Boost on the left, Pro 3 on the right
Aquí el contraste ya es llamativo. Aunque la Adios Boost está diseñada con un enfoque en mantener el peso bajo, la parte superior sigue siendo significativamente más corpulenta y gruesa que su contraparte moderna. La parte superior del modelo Adios Boost se asemeja más a una zapatilla para entrenamiento de volumen que a una súper zapatilla moderna. Por el contrario, la parte superior de la Pro 3 es ultrafina, tan delgada que incluso puedes ver el color de los calcetines del corredor a través de ella.
Mediasuela
Side by side comparison
Aquí encontramos la principal diferencia entre las dos zapatillas. A primera vista, la altura de la suela es la más llamativa. La filosofía de diseño del 2013 era: "cuanto menos, mejor". En otras palabras, un verdadero y aplanado fórmula uno. Es por esa razón que la mediasuela también debía ser lo más delgada posible. Esta filosofía se puede ver claramente en el modelo Adios Boost, con su espuma Boost de 23 mm en el talón y un drop de 10 mm. Lo que contrasta con el modelo Pro 3, que tiene una espuma Lightstrike Pro de 39 mm en el talón y un drop de 6,5 mm.
Con tanta espuma, uno pensaría que la Adios Boost sacaría al modelo Pro 3 de la pista en lo que respecta al peso. Pero no es así. La Pro 3 es 6 gramos más ligera, a pesar de tener casi el doble de espuma. Además de su ligereza, las súper espumas modernas como la Lightstrike Pro, también son más amortiguantes que nunca. Sin embargo, estos nuevos tipos de espuma han impuesto mayores exigencias en la construcción del calzado. Y la solución para controlar esta nueva súper espuma ha sido... el carbono.
La introducción del carbono ha supuesto una auténtica revolución. La estructura del carbono ayuda a controlar lo que de otro modo sería una espuma rebelde. Es así como cualquier zapatilla que se precie de ser una zapatilla de ritmo o distancia, contiene ya sea, un material compuesto o de carbono puro en la mediasuela. La combinación de carbono y la última súper espuma amortiguante, nos ha dado un cóctel explosivo que continúa ayudando a los atletas a romper récords mundiales.
Suela exterior
Probablemente es aquí donde menos cosas han sucedido, pero el desarrollo sigue siendo evidente. Ambas zapatillas están hechas con una suela exterior Continental, que ofrece un excelente agarre en ambas. Mientras que el modelo Adios Boost tiene un patrón en la suela, el modelo Pro 3 no lo tiene. Esto no necesariamente significa menos agarre, pero la suela exterior de la Pro 3 no tiene un solo gramo superfluo.
La prueba
Por supuesto que nos vimos en la necesidad de llevar ambas zapatillas a nuestro centro de puebas en Skanderborg, acá en Dinamarca. Aquí pudimos medir la absorción de oxígeno del corredor en cada una de las zapatillas, y así averiguar ¡cuán mejor se han vuelto! Los resultados eran predecibles, pero además fueron muy contundentes. Nuestra persona de prueba obtuvo una economía de carrera entre un 4 y un 6 por ciento mejor a 12-16 kilómetros por hora en el modelo Pro 3, en comparación con la Adios Boost.
Estos números pueden sonar un poco abstractos, pero ¿qué significan en la práctica?
La economía de carrera, en resumen, es la cantidad de oxígeno que se utiliza a una velocidad determinada. Cuanto más trabaja el cuerpo, más oxígeno requiere. Por lo tanto, una reducción del 4-6 por ciento en el consumo de oxígeno, en otras palabras, facilitará el correr a una velocidad determinada.
Un estudio del 2020 observó a 578 corredores de élite de maratón (308 hombres y 270 mujeres) que se cambiaron a la nueva generación de súper zapatillas. El 75% de los hombres vieron un progreso de 2 a 4 minutos en sus tiempos de maratón, mientras que el 71% de las mujeres vieron una mejora de 1 a 4 minutos en sus tiempos de maratón.
Asimismo, en el 2018, New York Times pudo mostrar un extracto de datos sobre los informes públicos de carreras y la aplicación de entrenamiento Strava. En total, se recopilaron datos de 500 000 rendimientos de maratón y media maratón durante 4 años, del 2014 al 2018. Aquí se pudo ver que los corredores con la nueva generación de súper zapatillas, fueron un 4% más rápidos en una distancia de carrera, que los corredores similares con zapatillas planas.
Antes de sacar grandes conclusiones, vale la pena mencionar que todos respondieron de manera diferente a las súper zapatillas de carbono. Por lo tanto, es difícil hacer una conversión precisa de la economía de carrera a tiempos de kilometraje, porque es muy individual. Pero la tendencia es clara.
Conclusión
Durante la última década, ha surgido un gran desarrollo en el mercado del calzado para correr. Así que no es de extrañar que actualmente se rompan récords. Además de favorecer a los mejores atletas, el desarrollo parece también beneficiarnos a todos nosotros, que solo deseamos salir a batir nuestras propias marcas. La tendencia no parece detenerse en este momento, así que mantén los ojos abiertos en el 2023.
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