He comenzado a retomar el running lentamente y, afortunadamente, sin molestias en la pierna que solía molestarme. Es un gran alivio. A lo largo de los años he tenido muchas lesiones, y con el tiempo he aprendido cómo mantenerme en forma y de buen ánimo cuando no puedo correr, y cómo volver más fuerte.
Entrenamiento alternativo: Encuentra lo que te motiva
Cuando correr no es una opción, es crucial mantener la circulación activa de otras formas. Para mí ha sido una mezcla de placer y estrategia: El clima veraniego realmente ha invitado al ciclismo al aire libre, y he disfrutado salir a las carreteras.
Además, he hecho bastante ciclismo virtual en Zwift, en interiores, donde el elemento competitivo ha facilitado la inclusión de entrenamientos intensos y efectivos, incluso cuando la motivación ha variado.
Un objetivo concreto me ha ayudado: Decidí subir Alpe du Zwift en menos de 40 minutos. Me dio algo por lo que entrenar, y con el tiempo ya no era solo cuestión de superar mi propio tiempo, sino también el de otro corredor. Esto realmente puede encender mi chispa.
Fuerza y movilidad: vuelve más fuerte
A la par, me he enfocado mucho en la fuerza y la movilidad, especialmente en la "cadena posterior" de mis piernas, el área que más problemas me ha dado. Concretamente, he trabajado en pantorrillas, isquiotibiales, glúteos, caderas y core. Ha sido una combinación de ejercicios de movilidad y entrenamiento de fuerza en colchoneta, a menudo con bandas elásticas, foam rollers y pequeños utensilios, que son baratos y relativamente fáciles de conseguir, pero pueden marcar una gran diferencia.
Se trata de encontrar y trabajar con tus debilidades y utilizar el tiempo de lesión como una oportunidad para construir un cuerpo más fuerte y robusto.
Las pausas por lesión nunca son fáciles, pero no tienen que ser tiempo perdido. Con las decisiones correctas y un poco de paciencia, puedes mantenerte en forma y saludable, y con suerte volver en mejor forma que antes.
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